Amigos del peloteo

/ / Sin categoría / 28 julio, 2017

La ejecución de cualquier campaña o proyecto lleva detrás un proceso de depuración y perfeccionamiento en las ideas planteadas originalmente. “Lluvia de ideas”, como se le conoce popularmente, es la técnica más utilizada para obtener las mejores ideas posibles de un cúmulo aparentemente infinito de “balazos” informativos.

Arte, dirección y redacción suelen ser las batutas dentro del proceso creativo, aunque no por ello se excluyen otras áreas estratégicas. Inclusive podríamos encontrar la mejor propuesta en Intendencia o Recursos Humanos, siempre y cuando se tenga la capacidad cognitiva de abstraer conceptos a partir de comportamientos cotidianos o rutinas establecidas.

Hacer de esta práctica una cuestión vital en un proyecto depende principalmente del compromiso constante por parte de los integrantes, así como una correspondencia mutua entre ellos que permita un mejor flujo de ideas y conceptos. Sin embargo, estos requisitos no son los únicos que pueden ser tomados en cuenta al momento de efectuar brainstorming en el trabajo cotidiano. En la opinión de quien escribe, estos podrían ser otros puntos importantes a considerar (después de leer varios artículos sobre el tema):

  • Mantener grupos reducidos (10 personas en promedio). Es una junta creativa informal, no una reunión con toda la empresa. Con esto se fomentar la participación equitativa y ambientes más relajados.
  • Siempre tener a la mano algo con qué anotar el producto del pensamiento colectivo: un pizarrón, blocs de notas, rotafolios, programas en computadora o incluso grabar la sesión en audio o video. Esto último es particularmente útil si se quieren preservar reacciones o emociones al momento de comentar.
  • Tomar en cuenta todas y cada una de las propuestas vertidas. Quien funja como facilitador debe prestar atención, colocar el comentario y permitir que la conversación fluya con naturalidad. Lo más importante en este paso: nada es inválido o incorrecto.
  • Convertir cualquier charla informal en semillero de ideas. A veces las mejores apreciaciones de un tema pueden originarse en un simple “¿cómo te fue con el transporte?”. Sí: cualquier cosa, situación, anécdota u opinión vale en este negocio si queremos aproximarnos a nuestro sujeto de comunicación desde la perspectiva inédita.
  • Fijar objetivos (generales y específicos), dado que no podemos llegar a la meta sin antes decidir cómo lo vamos a hacer.

Pero el requisito más importante consiste en mantener la atención el mayor tiempo posible. Como en todo aspecto de la vida, hay detractores que señalan la ineficacia del método por promover dispersión, el desvío de ideas hacia otros asuntos ajenos al problema, y el tiempo perdido como producto de las dos actividades anteriores.

Al final del día, un equipo creativo debe elegir una forma y fondo metodológico que les permita iluminar sus mentes con las mejores ideas posibles, sin dejar de lado el aspecto colaborativo. El brainstorming, o lluvia de ideas, es una opción posible y muy útil si hay disposición legítima de “pelotear”, discutir, llegar a un acuerdo, ejecutar y volver a empezar.

 

Fuentes consultadas:

Entrepeneur, Universitat Oberta de Catalunya, Gestiópolis